La estancia abarca una totalidad de terreno, totalmente alambrado perimetralmente y está subdividida en 3 para su mejor manejo.
Cada subdivisión cuenta a su vez con sus corrales de manejo, sus corrales de sanitación, sus potreros, sus aguadas, sus caminos internos, sus alojamientos, sus pasturas, etc.
Las estancias se encuentran trabajando normalmente y cuentan con todos los permisos ambientales correspondientes, al día.
En total tienen casi 12000 hectáreas de pasturas implantadas, entre las cuales se observan pasturas de Gatton Panic en su mayoría y también un poco de mombazza, suri y otras…
Además, cuenta con vastas llanuras de karandá´ y, bajo las cuales se observan praderas de pastos nativos de alta palatabilidad y resistencia muy típicos de la zona chaqueña paraguaya.
Los montes con que cuenta son abundantes en maderas de primera, como el quebracho colorado el coronillo y otras, que se utilizaron y aún pueden ser utilizadas en distintas infraestructuras de las estancias.
Los linderos, corrales y viviendas están construidos con maderas de este tipo.
El sistema de aguadas se basa en las aguas de lluvias que son acumuladas en tajamares para luego ser «salvadas» a tanques australianos desde los cuales se distribuyen por gravedad a bebederos de cemento distribuidos por los distintos potreros de la estancia.
Además de estas aguadas, la estancia es atravesada por el riacho San Carlos, que cuenta con agua permanente durante todo el año.
Las pasturas se dividen en potreros de 100 hectáreas cada una y a su vez, hay sectores con subdivisiones menores.
También se cuenta con sectores de producción de heno, para reserva forrajera invernal. En algunas fotos se puede observar algunos rollos de heno, depositados en zonas estratégicas del campo.
La mayoría de los potreros están bastante limpios de malezas, pero hay potreros que se están limpiando de acuerdo con un cronograma de trabajo preestablecido. Los caminos internos permiten acceder a todos los rincones de la estancia.


























